APRENDETE ESTAS PALABRAS SON EL NUEVO ABRACADABRA

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sábado, mayo 12, 2012

Warhol Y Liz



Aprendí algo sobre el tiempo cuando tenía que andar por N.Y. y ver a gente que me había citado en sus despachos. Alguien me citaba a las 10 y me rompía la cabeza para estar allí a las 10, llegaba y no me recibían hasta la 12:55. Así que cuando eso ya te ha ocurrido 100 veces y te dicen: " ¿A las 10? respondes: Bueeeeeno, qué extraño, creo que me presentaré a la 12:55. Por lo tanto, iba a las 12:55 y funcionaba siempre. Era cuando me recibían . Y así aprendí. Era como ser un conejillo de Indias y te hacían pasar por todos esos test y te premiaban cuando hacías las cosas bien, y cuando las hacías mal, te echaban a patadas, así aprenderás. Así aprendí a saber cuándo encontraría a la gente.




La única persona con quien mi sistema no fucionó fue con Liz Taylor. Yo estaba en Roma rodando una película con ella y a lo largo de una semana ella llegó cada día con horas de retraso al rodaje. Finalmente pensé: Bueno, oye , vayamos mañana con calma, no hace falta que te levantes a las 6:30. Pues bien, aquel día llegó antes que nadie. Llegó antes que la encargada de vestuario y que el guarda con las llaves. Tomó su café prácticamente a solas. Y lo cierto es que esas cosas te espabilan. Hizo lo mismo que yo hacía, pero al revés, y me desarmó porque no la conocía lo suficiente como para poder predecir su comportamiento. Liz Taylor, al llegar tarde 50 veces y temprano una sola, debía aplicar mis mismos principios cuando me tiño el pelo de gris, de modo que cuando hago algo con una dosis normal de energía, parezco joven. Cuando Liz Taylor es puntual parece temprano, Es como si de repente adquirieras un nuevo talento al ser malo en algo durante mucho tiempo, y de pronto un día dejas de serlo tanto.


"B" y yo pasamos la tarde sentados en un sofá en el vestíbulo del Grand Hotel de Roma, contemplando las estrellas (de cine) y sus peluqueros que subían y bajaban la escalera de mármol. Fue como asistir a una obra de teatro.
Habia volado a Roma para un Acontecimiento que aquella noche había llevado a la ciudad a un montón de grandes estrellas. Nosotros éramos mirones de celebridades. "B" nos comparó con Lucy Ricardo y Ethel Mertz en el vestíbulo del Hotel Beverly Hills. Durante años, estuve diciendo que Roma es el nuevo centro de celebridades, el nuevo Hollywood.
"B" se sentía extraordinariamente bien . - Esto significa que realmente has llegado - , dijo él, - cuando te traen en avión y te tienen sentado todo el día en un vestíbulo con tanto glamour como éste, mirando a los que has visto siempre en todas las revistas y en todas las películas... -
En aquel momento me impresionaba más el sofá que las estrellas en la escalera. Cuanto más cansado estás menos te impresiona. Cualquier cosa. De haber podido dormir en el avión, yo también habría estado más excitado.


En ese instante, un hombre alto y apuesto entró en el vestíbulo. Tenía puestos unos pantalones rojos y una camisa roja con un cinturón blanco y alpargatas haciendo juego. Era el peluquero de Liz Taylor .
- Le gusta el rojo (obeservó "B")
- Le queda bien el rojo. Parece distinto a la última vez. Supongo que ha perdido peso (dije tratando de descubrir la mejora). Vamos a decírselo.

"B" divisó a Liz Taylor caminando al otro lado del vestíbulo y trató de volverme paranoico diciéndome que ella me evitaba. Yo podía verla por el rabillo del ojo. Uno de los ayudantes se nos acercó y le preguntó a "B" si yo podia estar listo en media hora para ir con Liz a encontrarnos con la princesa Grace y entrar juntos en el Acontecimiento.
Ese era el plan.

"B" se sintió celoso por no venir con nosotros.

Tan pronto como el ayudante se alejó, me dijo; - Lo dice como si tuviese mucha importancia. Está tan acostumbrado a tratar con Liz por mediación de su peluquero que cree que para hablar contigo tiene que hacerlo por mediación mía, incluso si estás tú ahí mismo...










Entonces, se me ocurrió algo horrible: que pasaría si esperaban que yo pronunciara un discurso en el Acontecimiento. Después de todo, se trataba de un Acontecimiento muy oficial, y hasta de beneficencia, y por lo general en fiestas de beneficencia se pronuncian discursos.
"B" decidió que debiamos escribir un discurso allí mismo por si acaso.
Decidimos que me pondría de pie y diría que había sido un honor y una gran emoción trabajar con los peluqueros de Liz Taylor .
Y entonces, le pediría  a Liz  que presentara a "B" y diría: Liz Taylor ha cambiado mi vida: ahora yo tambien tengo mis propios peluqueros. He cogido a mi Director comercial, a mi fotógrafo, a mi redactor y a mi relaciones públicas y los he convertido a todos en peluqueros...


*



Extracto de : The Philosophy of Andy Warhol (From A to B and Back Again).


A:  CiNeXiM  
 CHIN CHIN!!!!
3/3

Una Adorable Criatura (1979).

 

Marilyn Monroe y Truman Capote Bailan en el Morocco - 1955
28 de Abril de 1955.
Escenario: La capilla de la Universal Funeral Home, en la avenida Lexington esquina con la calle 52, en la ciudad de Nueva York. Una interesante multitud se aglomera en los bancos: celebridades procedentes, en su mayor parte, del teatro internacional, del cine, de la literatura, presentes todos para rendir homenaje a Constance Collier, la actriz de origen inglés que habia muerto el día anterior a los 75 años. Durante los últimos decenios de su vida vivió en N.Y. donde enseñaba arte dramático con un talento sin igual; en sus clases solo admitía a profesionales, por lo general , actrices consagradas que ya eran "estrellas" : Katharine Hepburn, Audrey H., Vivien Leigh , y , durante unos meses antes de su muerte, una neófita a la que la Sra. Collier, se refería como "mi problema especial", Marilyn Monroe.

La Sra.Collier habia muerto y ahi estaba yo, paseando por el vestíbulo de la Universal Chapel mientras esperaba a Marily; Habíamos quedado hablando por teléfono la noche anterior, quedando de acuerdo para sentarnos juntos durante la ceremonia. Llegó media hora tarde, siempre llegaba tarde, pero yo pensaba: !Por el amor de Dios! maldita sea, sólo por una vez! Y entonces apareció de pronto y no la reconocí, hasta que dijo...







MARILYN: ¡Vaya, cuánto lo siento, chico! Cuando estaba maquillada, pensé que quizá fuese mejor no llevar pestañas postizas, ni maquillaje, ni nada, así que me lo quité todo, y además no se me ocurría que ponerme...

(Lo que se lo ocurrió ponerse habría sido apropiado para la abadesa de un convento en audiencia privada con el papa. Llevaba el pelo enteramente oculto por un pañuelo de gasa negra; un vestido negro, suelto y largo, que en cierto modo parecía prestado; medias negras de seda apagaban el brillo dorado de sus esbeltas piernas. Con toda seguridad, una abadesa no se habría calzado unos zapatos negros de tacón alto tan vagamente eróticos como los que ella habia escogido, ni las gafas oscuras que le daban aspecto de búho y resaltaban la palidez de su piel de vainilla y leche fresca.)

T.C. : Estás muy bien.
M: (mordisqueandose un uña roida ya hasta el final): ¿Estas seguro?  Es que estoy tan nerviosa. ¿Donde está el lavabo? si pudiera ir un momentito...
T.C. : ¿Y tomarte una pastilla? No! Chitón! Ésa es la voz de Cyril Ritchard: ha empezado el elogio funebre.
(A lo largo del Servicio Marilyn no dejó de quitarse las gafas para enjugar las lágrimas que se desbordaban de sus ojos azulgrises. En ocasiones la había visto sin maquillaje , pero aquel día ofrecía una nueva experiencia visual, un rostro que yo no había observado antes, y al principio no me di cuenta de qué podría ser. Ah! se debía al sombrío pañuelo de la cabeza. Con los bucles invisibles y el cutis limpio de cosméticos, parecía tener 12 años ; una virgen pubescente que acaba de entrar en un orfanato y está llorando su desgracia. La ceremonia terminó al fin, y los asistentes comenzaron a dispersarse).
M.M. : Quedémonos aqui sentados , por favor esperemos a que salga todo el mundo.
T.C. : ¿Porqué?
M.M.: No quiero hablar con nadie. Nunca sé que decir.
T.C.: Entonces quédte ahí sentada y yo esperaré fuera. Tengo que fumar un pitillo.
M.M.: ¡No puedes dejarme sola! Dios mio! fuma aqui.
T.C.: ¿Aquí? ¿En la capilla?
M.M.: ¿Porque no?¿Que te quieres fumar?¿Un porro?
T.C.: Muy graciosa. Venga, vámonos.
M.M. : Por favor . Hay un montón de fotografos ahí fuera. Y, desde luego, no quiero que me hagan
fotografías con esta facha.
T.C. : No te lo reprocho.
M.M. : Has dicho que estaba muy bien.
T.C.: Y es cierto. Estás perfecta..., para interpretar la novia de Drácula.
M.M. : Ya te estás riendo de mí.
T.C. : ¿Tengo yo pinta de reirme?
M.M. : Te estás riendo por dentro. Y ésa es la peor risa. (frunciendo el ceño ; mordisqueandose la uña del pulgar). En realidad, podría haberme maquillado. Toda esa gente llevaba maquillaje.
T.C. : Yo tambien. A paletadas.
M.M.: lo digo en serio. Es el pelo. Necesito un tinte. Y no he tenido tiempo de dármelo. Ha sido tan inesperado... La muerte de la Sra.Collier y todo lo demás. ¿Ves? (levantó un poco el pañuelo, mostrando una franja oscura en la raya del pelo).
T.C. : ¡Pobre inocente de mí! ¡Todo este tiempo pensando que eras rubia natural!
M.M. : Lo soy. Pero nadie es así de natural. Y, de paso, que te Follen.
T.C.: Muy bien, ya ha salido todo el mundo. Así que vamos, arriba.
M.M.: Esos fotógrafos siguen ahí fuera. Lo sé.
T.C.: Si no te han reconocido al entrar, tampoco te conoceran al salir.
M.M. : Uno de ellos me reconoció. Pero me escabullí por la puerta antes de que empezara a chillar.
T.C. : Estoy seguro de que hay una entrada trasera. Podermos salir por alli.
M.M.: No quiero ver cadáveres.
T.C.: ¿Porqué habriamos de verlos?
M.M. : Esto es una funeraria. Deben de tenerlos en alguna parte... Iremos a algún sitio y te invitaré a una botella de champán.

-Comentamos cuánto nos gustaba vivir en N.Y. y cómo detestábamos L.A. (a pesar de que nací allí, sigue sin ocurrírseme nada buena de esa ciudad. Si cierro los ojos y me imagino L.A. , lo único que veo es una enorme vena varicosa)
Hablamos de actores y de actuación
M.M.: Todo el mundo dice que no sé actuar. Lo mismo dijeron de Elizabeth Taylor, y se equivocaron. Estuvo extraordinaria en "Un lugar en el Sol". Nunca conseguiré el papel adecuado, nada que me guste verdaderamente.Mi físico está en contra de mí.

T.C.: Hablamos algo más de Elizabeth Taylor, quería saber si la conocía, le dije que sí y ella me preguntó cómo era, como era en realidad, y yo contesté : pues se parece un poco a tí, es enteramente sincera y tiene una conversación ingeniosa, y Marilyn dijo que te follen, y añadió : bueno, si alguien te preguntara cómo es Marilyn, cómo es en realidad, ¿que le dirias?, y yo contesté que tendría que pensarlo.


T.C.: ¿Crees que podemos largarnos ya de aquí? Me prometiste champán, ¿recuerdas?
M.M.: Lo recuerdo. Pero no tengo dinero.
T.C.: Siempre llegas tarde y nunca llevas dinero. ¿Es que por casualidad te figuras que eres la reina Isabel?
M.M.:¿Quien?
T.C.: La reina Isabel. la reina de Inglaterra.
M.M.: (frunciendo el ceño): ¿Que tiene que ver con esto esa gilipollas?
T.C. : La reina Isabel tampoco lleva dinero nunca. No se lo permiten. El vil metal no debe manchar la real palma de su mano. Es una ley o algo parecido.
M.M. : Ojalá aprobaran una ley como ésa para mí.
T.C.: Sigue así y quizá lo hagan.
M.M.: pero entonces, ¿como paga las cosas? Cuando va de compras, por ejemplo.
T.C. : Su dama de compañía la sigue con un bolso lleno de calderilla.
M.M. : ¿Sabes una cosa? Apuesto a que todo se lo dan gratis. A cambio de concesiones.
T.C. : Es muy posible. No me sorprendería nada. Proveedor de la Real Casa. Perros galeses. Todas esas golosinas de Fortnum&Mason. Hierba.Condones.
M.M.: ¿Para que querría ella condones?
T.C. : Para ella no, boba. Para ese tipo que la sigue a dos pasos. El principe Felipe.
M.M.: Ah sí. Ese es un encanto. Tiene aspecto de tener un buen aparato. ¿Te conté alguna vez lo de aquella ocasión en que vi a Errol Flynn sacársela de repente y empezar a tocar el piano con ella?. Oh! vaya! ya hace 100 años de eso, yo acababa de emepzar como modelo, fui a una estúpida fiesta y ahí estaba Errol, tan orgulloso de sí mismo, se sacó el cipote y tocó "You are my Sunshine". Imaginaté! todo el mundo dice que Milton Berle tiene el chisme más grande de Hollywood. Pero, ¿a quien le importa? oye, ¿no tienes nada de dinero?
T.C.: Unos 50 dólares, quizá
M.M.: Bueno, eso nos llegará para un poco de champán.








T.C. : Estoy preparado para invitarte a champán.
(Terminamos en un restaurante chino de la Segunda Avenida, desierto y con muchos adornos. Pero tenía un bar bien provisto y pedimos una botella de Mumm´s ; nos lo sirvieron sin enfriar y sin cubo, asi que lo bebimos en vasos largos con hielo. )

M.M: Es divertido esto. Como rodar exteriores, si es que a uno le gustan los exteriores. Cosa que desde luego a mí no me gusta nada. Niágara. Uff ! Que horror!

T.C. : Cuentamé lo de ese amante secreto.
M.M. : (Silencio)
T.C. : (Silencio)
M.M.: Tú conoces a muchas mujeres. ¿Cual es la más atractiva que conoces?
T.C.: Barbara Paley, sin duda, indiscutiblemente.
M.M.: (frunciendo el ceño) ¿Es esa a la que llaman "Babe"? desde luego, a mi no me parece ninguna niña. La he visto en Vogue y demás. Es tan elegante... Encantadora. Sólo con mirar fotografías de ella me siento como una fregona.
T.C.: A ella le divertiría oir eso. Está muy celosa de ti.
M.M.: ¿Celosa de mi? ya estas otra vez tomandome el pelo.
T.C. : Nada de eso. Está celosa.
M.M.: Pero, ¿Porqué?
T.C. : Porque una periodista, Kilgallen, creo, escribió un eco de sociedad que decía algo así: "Corre el rumor de que la Sra. DiMaggio se reúne con el más encumbrado magnate de la televisión, y no para hablar de negocios". Pues bien, ella leyó el articulo, y se lo creyó.
M.M.: ¿Que se creyó?
T.C.: Que su marido tiene un asunto contigo...
M.M. : Pero eso es una estupidez. No conozco a ese tipo.
T.C. : Vamos! Vamos! ¡Sé sincero conmigo! Ese amante secreto tuyo... Es William S. Paley?
M.M. : No! es un escritor.
T.C. : Eso está mejor, ya vamos llegando a alguna parte, debe ser un ganapán, si no, no te daría vergüenza decirme como se llama!.
M.M. : (furiosa, Frenética) ¿que quiere decir la ese?
T.C. : ¿Que ese?
M.M. : La ese De William S. Paley.
T.C. : Ah, esa ese, no creo que signifique nada. La ha debido poner para darse tono.
M.M.: ¿Es solo una inicial que no representa ningún nombre? ¡Dios mio! El Sr.Paley debe de sentirse muy inseguro.
T.C.: Tiene muchos tics. Pero volvamos a nuestro misterioso escriba.
M.M. : ¡Callate! No lo entiendes. Tengo mucho que perder.
T.C.: Camarero, otra botella de Mumm´s, por favor.
M.M.: ¿Estás tratando de tirarme de la lengua?
T.C.: Sí. Te propongo una cosa. Haremos un trato. Yo te contaré una historia y, si la encuentras interesante, quizá podamos hablar luego de tu amigo escritor.
M.M.: (tentada pero reacia): ¿De qué trata tu historia?
T.C.: De Errol Flynn.
M.M.: (Silencio).
T.C. : (Silencio).
M.M. : (odiandose asi misma) : Vale, empieza.
T.C. : ¿Recuerdas lo de E.F. y lo orgulloso que estaba de su cipote? Puedo garantizarlo. Una vez pasamos una agradable noche juntos. ¿Me comprendes?.
M.M. : Te lo estas inventando, me quieres engañar.
T.C. : Palabra de honor. Estoy jugando limpio. (Silencio; pero veo que ha picado , así que tras encender un pitillo...)
M.M. : ¿Y que puntuación le darías? en una escala de uno a diez.
T.C. : Francamente , si no hubiera sido Erroll F. no creo que lo hubiese recordado..
M.M. : No es una historia maravillosa. No vale lo que la mía; ni por asomo.

T.C.: Se cual es la maravilla que ocultas. Arthur Miller. (Bajó sus gafas oscuras: ¡cielos!, si las miradas mataran, uff! ) lo adiviné en cuanto dijiste que era escritor.
M.M. : (balbuceando) Pero ¿Como?Quiero decir, nadie..., quiero decir, casi nadie...
T.C. : Hace 3 años, por lo menos, o 4 , Irving Drutman...
M.M. : ¿Invirng qué?.
T.C.: Drutman. Es un redactor del Herald Tribune. Me contó que andabas tonteando con Arthur Miller. Que estabas colada por él. Soy demasiado caballero para haberlo mencionado.
M.M.: ¡Caballero! ¡Un Cabrón! (Balbuceando de nuevo, pero con las gafas oscuras en su sitio). No lo entiendes. Eso fue hace tiempo. Aquello terminó. Pero esto es nuevo. Ahora todo es distinto, y..
T.C. : Que no se te olvide invitarme a la boda.
M.M. : si hablas de esto, te mato, Haré que te liquiden. Conozco un par de tipos que me harían gustosos ese favor...
T.C. : No lo pongo en duda ni por un momento.
(Por fin llegó el camarero con la segunda botella)
M.M. : Dile que se la vuelva a llevar. No quiero más. Quiero largarme de aquí.
T.C.: Siento haberte molestado.
M.M.: No estoy molesta.

(Pero lo estaba. Mientras pagaba la cuenta, fue al toilette. Deseé tener conmigo un libro para leer: sus visitas al toile-tte a veces duraban tanto como la preñez de una elefanta. Mientras pasaba el tiempo, me puse a pensar si estaría tomando píldoras tranquilizantes o estimulantes. Tranquilizantes, sin duda. Había un diario en el bar. Lo tomé. Estaba escrito en chino. Después de unos veinte minutos, decidí investigar. A lo mejor se había tomado una dosis letal, o cortado las muñecas. Encontré el baño de damas y llamé a la puerta. Dijo: “Pasa”. Estaba frente a un espejo mal iluminado. Pregunté: “¿Qué estás haciendo?”. Ella contestó: “Mirándola”. En realidad, se estaba pintando los labios color rubí. Además, se había quitado el pañuelo de la cabeza y peinado ese pelo brillante y finito que tenía.)




M.M.: Espero que te quede bastante dinero.
T.C.: Depende. No como para comprar perlas, si es tu idea de hacer las paces.
M.M.: (riendo, nuevamente de buen humor. Decidí no volver a mencionar a Arthur Miller): No. Para un viaje en taxi, nada más.
T.C.: ¿Adónde vamos, a Hollywood?
M.M.: Diablos, no. A un lugar que me gusta. Ya verás cuando lleguemos.
(No tuve que esperar tanto, pues no bien subimos al taxi, oí que le decía que nos llevara al muelle de la calle South, y pensé: “¿No es allí donde se toma el ferry para Staten Island?”. Y mi conjetura fue: tomó píldoras además del champagne, y está loca ahora.)
T.C.: Espero que no vayamos a tomar un barco. No llevo dramamine encima.
M.M.:(feliz, riendo): Vamos al muelle, nada más.
T.C.: ¿Puedo preguntar por qué?
M.M.: Me gusta. Huele a otro país, y puedo dar de comer a las gaviotas.
T.C.: ¿Qué les darás? No tienes nada.
M.M.: Sí, tengo la cartera llena de bizcochitos chinos. Los robé del restaurante.
T.C. (haciendo una broma): Sí, sí. Mientras estabas en el baño abrí uno, y el papelito de adentro era un chiste verde.
M.M.: Por Dios. ¿Obscenidades en vez del porvenir?
T.C.: Seguro que a las gaviotas no les importará.
(Pasamos el Bowery. Tiendas diminutas de empeño, estaciones de donación de sangre, cuartos con camas por cincuenta centavos, pequeños hoteles sórdidos de alojamiento por un dólar, bares de blancos, bares de negros y por todas partes vagos, vagos jóvenes, ancianos vagos en cuclillas sobre la vereda sentados en medio de vidrios rotos y de vómitos, vagos apoyados contra las puertas y acurrucados como pingüinos en las esquinas. En una oportunidad, al detenernos ante una luz roja, un espantapájaros de nariz roja avanzó tambaleándose hacia nosotros y empezó a limpiar el parabrisas del taxi con un trapo húmedo que aferraba su temblona mano. Nuestro conductor protestó, gritando obscenidades en italiano.)
M.M.: ¿Qué es esto? ¿Qué pasa?
T.C.: Quiere una propina por limpiar el vidrio.
M.M. (cubriéndose la cara con la cartera): ¡Qué horrible! No lo aguanto. Dale algo. Apúrate. ¡Por favor! (Pero ya el taxi partía, derribando casi al viejo borracho. Marilyn lloraba.) Estoy descompuesta.
T.C.: ¿Quieres irte a casa?
M.M.: Se ha arruinado todo.
T.C.: Te llevaré a casa.
M.M.: Espera un minuto. Ya estaré bien.



(Así seguimos hasta la calle South; ya allí, el ferry anclado, la vista de Brooklyn del otro lado, las gaviotas que revoloteaban y se divertían, blancas contra el horizonte marino y el cielo veteado de vellones de nubes, diminutas y frágiles como encaje, pronto tranquilizaron su espíritu. Al bajar del taxi vimos a un hombre que llevaba a un perro chino de una correa. Era un pasajero que se dirigía al ferry. Al pasar junto a él, mi compañera se detuvo a acariciar el perro.)

EL HOMBRE (firme y poco amistosamente): No debería tocar perros desconocidos. Especialmente a éstos. Podrían morderla.
M.M.: Los perros nunca me muerden. Sólo los humanos. ¿Cómo se llama?
EL HOMBRE: Fu Manchu.
M.M. (riendo): Oh, como en el cine. Qué amor.
EL HOMBRE: Usted, ¿cómo se llama?
M.M.: ¿Yo? Marilyn.
EL HOMBRE: Eso pensé. Mi mujer no me creería. ¿Me puede dar su autógrafo?
(Sacó una tarjeta y una lapicera. Utilizando su cartera como apoyo, ella escribió: Que Dios lo bendiga – Marilyn Monroe).
M.M.: Gracias.
EL HOMBRE: Gracias a usted. Voy a mostrar esto en la oficina.
(Seguimos hasta el borde del muelle, donde nos pusimos a escuchar el ruido del agua.)
M.M.: Yo solía pedir autógrafos. Todavía lo hago, a veces. El año pasado vi a Clark Gable sentado cerca de mí en Chasen, y le pedí que me firmara la servilleta.
(Apoyada contra un poste de amarras, la observé, de perfil: Galatea oteando las distancias no conquistadas. La brisa le esponjaba el pelo. Volvió la cabeza hacia mí con gracia etérea, como si la hiciera girar la brisa.)
T.C.: ¿Cuándo alimentamos los pájaros? Yo también tengo hambre. Es tarde, y no almorzamos.



M.M,: Recuerda, te dije que si alguna vez te preguntaran cómo era yo, cómo era, en realidad, Marilyn Monroe, ¿cómo contestarías esa pregunta? (Su tono era juguetón, burlón, sin embargo sincero al mismo tiempo: quería una respuesta honesta): Apuesto a que dirías que era una palurda.
T.C.: Por supuesto, pero también les diría…
(Ya se iba la luz. Ella parecía desvanecerse con la claridad, mezclarse con el cielo y las nubes, retroceder y ocultarse detrás. Yo quería alzar la voz por encima de los gritos de las gaviotas y preguntarle: “Marilyn, Marilyn, ¿por qué todo tuvo que salir así? ¿Por qué la vida tiene que ser tan terrible?”)
T.C.: Yo diría…
M.M.: No te oigo.
T.C.: Diría que eres Una Adorable Criatura.



*


"Una Adorable Criatura" Es uno de los interesantes y geniales capitulos del libro "Retratos" de Truman Capote. Aunque creo que tambien está incluido en "Música para camaleones" pero yo lo leí en "Retratos".  

A: CINEXIM (2/3).

lunes, abril 23, 2012

My Name Is Jezebel


JEZEBEL (JEZABEL) 1938

DIRECCIÓN Y PRODUCCIÓN : WILLIAM WYLLER
MÚSICA : MAX STEINER
FOTOGRAFIA: ERNEST HALLER
PROTAGONIZADA POR : BETTE DAVIS - HENRY FONDA- FAY BAINTER.
BASADA EN LA NOVELA DE OWEN DAVIS.

2 Oscar :
Actriz Principal : Bette Davis.
Actriz de Reparto: Fay Bainter


Boceto prueba de vestuario Bette Davis.






El famoso vestido rojo
(que siempre vimos oscuro, una pena).


Esta foto-escena siempre me ha recordado a Rebeca
, no sé porqué...



La Elección de Jezabel

En febrero de 1935, Jack Wilk, de las oficinas Warner de N.Y., había enviado a los directivos de Hollywood una obra teatral de Owen Davis titulada : Jezabel - en alusión al personaje bíblico del mismo nombre. Una reina fenicia, lujuriosa y blasfema, cuyo refinamiento sólo le sirvió para comportarse del modo más brutal. Su castigo fue atroz: defenestrada, pisoteada por los caballos de su palacio, sus restos fueron devorados por los perros del campo de Yizreel -
Un drama que giraba en torno a Julie Marsden, una hermosa y vil joven sureña que se dedica a robar los maridos de otras mujeres. Ambientada poco antes de la Guerra de Secesión, se había representado con cierto éxito en Broadway, protagonizada por Miriam Hopkins, con quien la Warner negoció para que repitiera en el cine su trabajo escénico. Pero Walter McEwan, responsable del departamento de guiones, remitió un informe a Hal B. Wallis, en el cual podia leerse: " La historia no es muy buena. Pero puede suponer un excelente papel para Bette Davis, quien le sacará partido al personaje de esta aristrócata más bien zorra (sic)". Wallis aceptó la sugerencia y empezó a preparar una costosa producción - con la intención de competir en taquilla con "lo que el viento se llevó".







Wyller y Davis

Convertido por aquel entonces en uno de los tres o cuatro directores más prestigiosos de Hollywood, Wyller tenía una gran energía y un temperamento de hierro. Era un perfeccionista y no le importaba repetir una escena una y otra vez hasta conseguir lo que quería.

El cineasta alcanzó un notable reconocimiento crítico en Europa, especialmente a raiz de los elogios que le dedicó André Bazin, uno de los fundadores de Cahiers Du Cinema, y de la tremenda popularidad alcanzada por titulos como "Horizontes de Grandeza", "Ben-Hur" "La Calumnia" "El coleccionista".
Algunos de sus colaboradores lo definieron como "Pequeño travieso, con un sentido del humor agudo y maligno".
Desde el instante en que se conocieron Davis se enamoró de Wyler y Wyler de Davis.

" Una liason sentimental entre un Director y su Estrella, produce electricidad a lo largo de un rodaje. Y eso queda grabadoen la pantalla; el público lo nota"
(Bette Davis).





Curiosamente, la suya, al parecer fue una relación tormentosa: William Wyler era un hombre severo, riguroso. Nunca soportó de buen grado , ni en su relación intima con Bette ni en el plató, el espíritu crispado, torturado, de la actriz y su humor voluble y exaltado.
Por su parte, a Ella le excitaba la posibilidad de tener a un hombre que la dominara, disfrutando con el hecho de que jamás daria su brazo a torcer en esta lucha.

"Sin duda, Jezabel fue uno de los momentos cumbres de mi carrera. Y le debo mucho de ello a Willie. Quizá fue el director que más me ayudó a desplegar todo mi potencial interpretativo. Gracias a él, mi nombre iba por delante del título en los créditos de una película, y así fué desde entonces"

(Bette Davis)

Pero había algo más que puro agradecimiento profesional. Según reiteró la actriz a sus allegados, William Wyler fue el gran amor de su vida, en parte porque jamás pudo tenerlo.



*

Extrato del libro "Retrato de una Loba" Antonio José Navarro y Tomás fernandez Valentí.

sábado, abril 14, 2012

Huma Davis.





¿Y si le ofrecieran un millón de dólares por una publicidad contra el tabaco... lo aceptaría?

-NEVER!

Pregunta y respuesta se pudieron oir en un salón del hotel Maria Cristina de San Sebastián. Conferencia de prensa del 22 de Septiembre de 1989. La pregunta la formulé yo (Jaume Figueras). Y la respuesta fue de Bette Davis.
Pronunció su "NEVER" con energía... y sin dejar de fumar. Mi pregunta anterior habia sido si, en el cine, un cigarrillo en la mano o en los labios le había ayudado a componer algunos de sus personajes.
Contestó en tono irónico al filo del sarcasmo que la única excepción fue "The Private lives of Elizabeth and Essex.
Bette Davis falleció 15 dias despues de ese encuentro multitudinario con la prensa y su imponente presencia, horas más tarde, en el escenario del Teatro Victoria Eugenia.
Coherente consigo misma, apareció fumando.


*

Extracto del Prólogo escrito por Jaume Figueras
en el  libro "Retrato de una loba"
 Autores: Antonio José Navarro y Tomás Fernandez Valentí.


*

Como sabeis, desde que practicamente empezó este Blog, Abril ha sido el mes de Bette Davis y hay costumbres que no deberian perderse.

viernes, mayo 29, 2009

Hitchcock Por Guillermo Del Toro.

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HITCHCOCK POR GUILLERMO DEL TORO - 2009
Sinopsis: Un repaso completo de la filmografía del genio del suspense. Del Toro analiza de modo exhaustivo y comenta con detalle cada una de las obras de Hitchcock -películas, episodios para televisión y proyectos diversos-, siguiendo un orden cronológico y expresando, a menudo de forma irónica, sus preferencias y sus fobias con respecto a la producción del cineasta británico.
Guillermo Del Toro lo define como "una cápsula del tiempo" lo escribió cuando tenía poco más de 20 años. Lo elaboró cuando lo invitaron a participar en una colección de libros sobre grandes cineastas publicada por la Universidad de Guadalajara.
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MOMENTOS DE LECTURA:
“Este joven llamado Alfred Joseoh Hitchcock era el tercer hijo de William y Emma Hitchcock, pequeños comerciantes católicos, y había nacido un domingo 13 de agosto en lado este de Londres. Desde muy niño fue acostumbrado al rigor, a la disciplina estricta que le imponía su padre y dejó expuesta en la famosa anécdota narrada con sus propias palabras: Tendría yo cuatro o cinco años cuando mi padre me envió con una nota a la estación de policía. El jefe de policía la leyó y me encerró en una celda durante cinco o diez minutos diciendo: “Esto es lo que hacemos con los niños malos…”
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“En Rebecca nos enfrentamos a dos de los más efectivos e inolvidables villanos en la galería de Hitchcock: Jack Favell, que, dice Robin Wood, ; "suscita algo de la característica reacción hitchcockiana en cuanto a atracción y repulsión simultáneas"

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y, por supuesto la Sra.Danvers. Ella no es totalmente desagradarable a primera vista, pero tras un momento de reflexión nos damos cuenta de que su característica más destacada es una ciega lealtad a Rebeca , que, con todo y tintes obsesivos, no deja de ser una virtud, al igual que su cuidado y eficiencia en la atención de Manderley. Según palabras del propio Alfred, con el fin de lograr un efecto de incorporeidad y de omnipresencia, "La Sra.Danvers casi nunca es vista caminando y rara vez se le mostraba en movimiento. Si entraba en un cuarto en el que estaba la heroína lo que sucedía es que la chica oía súbitamente un ruido y ahí estaba…". También es memorable el plano en el que ambas mujeres avanzan por un mismo pasillo: La heroína iluminada y discernible y la señora Danvers, en penumbra, silenciosa.

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HITCHCOCK Y LA TV:
CORTES COMERCIALES.
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HITCHCOCK(sosteniendo una gaita).- Y ahora unas palabras de un amigo que desea que compren ustedes su producto para que pueda seguir haciendo viajes a su lindo, lindo barco.
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HITCHCOCK.- Nuestra historia de hoy es una mezcla de medicina y misterio. Vendrá después de este minuto anestésico…
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HITCHCOCK(haciendo su cama). – Me enteré de que mi pesadilla era un comercial…
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“ La obra de Hitchcock terminó por acercarnos – más allá de los limites que señala la prudencia , al pensamiento convulso, al acto mismo del criminal. Nos hizo adueñarnos de su culpa , olvidando toda seguridad. Cometió el crimen perfecto 53 veces: nos envenenó el alma con el licor del cine. Nos invitó a mirar el abismo… Y el abismo nos miró a su vez” (GDT).

viernes, mayo 15, 2009

El Cuento Nº13

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EL CUENTO NÚMERO 13 - DIANE SETTERFIELD - 2007
SINOPSIS: Cuando una vieja escritora acostumbrada a mentir y una joven librera empeñada en saber la verdad se encuentran, regresan los fantasmas del pasado, los secretos de una familia marcada por el exceso, las cenizas de un incendio memorable y el perfil de un ser extraño que aparece y desaparece tras las cortinas de una mansión.
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Momentos De Lectura
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"Todos los niños mitifican su nacimiento.Es un rasgo universal. ¿Quieres conocer a alguien? ¿Su corazón, su mente, su alma? Pídele que te hable de cuando nació. Lo que te cuente no será la verdad: Será una historia. Y nada es tan revelador como una historia."
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"¿Que auxilio, qué consuelo brinda la Verdad en comparación con un relato?¿Que tiene de bueno la Verdad a medianoche,en la oscuridad, cuando el viento ruge como un oso en la chimenea? ¿Cuando los relámpagos proyectan sombras en la pared del dormitorio y la lluvia repiquetea en la ventana con sus largas uñas? Nada.Cuando el miedo y el frío hacen de ti una estatua en tu propia cama, no ansíes que la Verdad pura y dura acuda en tu auxilio. Lo que necesitas es el mullido consuelo de un relato. La protección balsámica, adormecedora, de una mentira. "
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" Al día siguiente me despertó: hoy,hoy,hoy.
Un tañido que solo yo podía oír. El crepúsculo parecía haberse filtrado en mi alma, sentía un cansancio que procedía de otro mundo. Mi cumpleaños. El aniversario de mi nacimiento. El aniversario de mi muerte".
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"Todos tenemos nuestras aflicciones, y si bien el perfil, el peso y el tamaño del dolor son diferentes para cada persona, el color del dolor es el mismo para todos."
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Hay algunas coincidencias en" El Cuento nº 13" que me han hecho Retornar a Manderley.
  1. El apellido "Winter" de uno de los principales personajes de la historia.
  2. "Judith" el ama de llaves del Libro, como el nombre de pila real de Mrs.Danvers .
  3. La Mansión y su gran incendio.

jueves, abril 09, 2009

Spoto Y Las Damas De Hitchcock (I)

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Foto: Hitchcock en el rodaje de "El Jardín De La Alegría" 1925
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June Tripp en "The Lodger: A Story of London Fog (El enemigo de las rubias ó El Inquilino) - 1927
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Lillian Hall- Davis en " The Ring " 1927

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Isabel Jeans en "Easy Virtue" 1928

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Anny Ondra en "Blackmail" ó "Chantaje ó La Muchacha De Londres" 1929
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Las Damas De Hitchcock - Por Donald Spoto - 2008

Sinopsis: Esta biografía es un paseo por la obra del gran director británico a partir de la relación que estableció con las actrices que trabajaron con él...

Las Damas De Hitchcock anda con elegancia por la cara oscura de la vida del genio y es un magnífico tributo a unas mujeres que pusieron todo su talento al servicio de un hombre difícil de complacer.

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Momentos de la lectura

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" Durante su periodo de películas en Blanco y negro, por ejemplo, se tomó un interés especial en teñir los cabellos de Anny Ondra, Hoan Barry, Madeleine Carroll, joan Fontaine e Ingrid bergman. Por su parte los peinados de Grace Kelly , Kim Novak, Eva marie saint y Tippi Hedren recibieron toda la obsesiva atención del director en sus películas en color. "

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“El enemigo de las Rubias” fue realmente mi primera película, Fue la primera vez que pude aplicar mi propio estilo”. (A.H.)

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“ Sus mujeres siempre tienen que matar o morir, ser humilladas o padecer un frustrante romance con un héroe impotente que siempre está en fuga. De un modo u otro las mujeres bellas siempre han de sufrir” (nota de su biógrafo. )

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Donald Spoto : Famoso por ser el gran conocedor de los mejores talentos de Hollywood, Donald Spoto tiene en su haber veintiún libros, entre los que destacan las biografías de Alfred Hitchcock, Tennessee Williams, Marlene Dietrich, Laurence Olivier, Marilyn Monroe e Ingrid Bergman. Actualmente el autor vive en un pequeño pueblo cerca de Copenhagen, en Dinamarca y está preparando una biografía de Grace Kelly.